V
Álbum de estudio

Van Weezer

Weezer
📅 2021🎙 Grabado entre 2019 y 2020 en los estudios de los miembros de la banda en Los Ángeles, durante un periodo de introspección y reencuentro con sus raíces guitarreras, justo cuando la pandemia obligó al mundo a detenerse y Weezer buscó refugio en el rock clásico de su juventud.🎛 Rivers Cuomo y Suzy Shinn
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Para entender 'Van Weezer', hay que situarse en la encrucijada creativa en la que Rivers Cuomo y los suyos se encontraban a finales de la década de 2010. Tras un par de discos pop que los acercaron a las masas pero los alejaron de su esencia más cruda, la banda sintió la necesidad urgente de reconectar con el adolescente que un día descubrió los riffs de Van Halen, el poderío de Kiss y la melancolía de los Pixies. El proyecto, inicialmente concebido como una celebración del rock de estadio de los setenta y ochenta, debía ser la contracara del brillante y pulido 'Weezer (Teal Album)', un disco de versiones que los había sumergido en el pop más amable. La grabación se llevó a cabo en un ambiente casi artesanal, con Cuomo y la productora e ingeniera Suzy Shinn moviéndose entre el estudio casero del cantante y espacios alquilados en Los Ángeles, buscando capturar la inmediatez de una banda tocando en vivo. Sin embargo, el destino tenía otros planes: la pandemia de COVID-19 irrumpió en medio del proceso, retrasando la mezcla y obligando al grupo a repensar la narrativa del álbum, que pasó de ser un simple homenaje a convertirse en un acto de resistencia melancólica y ruidosa. Fue en ese aislamiento, con el mundo en silencio, que Weezer encontró la furia contenida y la vulnerabilidad necesarias para darle a 'Van Weezer' una capa emocional que trasciende el mero tributo.

Musicalmente, 'Van Weezer' es un artefacto fascinante que camina por la cuerda floja entre la parodia y la devoción sincera, con un sonido que evoca las guitarras dobladas y los solos vertiginosos de Eddie Van Halen, pero filtrados a través del filtro nerdy y desencantado de Cuomo. Canciones como 'Hero' irrumpen con un riff que es pura dinamita ochentera, mientras que 'The End of the Game' se siente como un himno de estadio compuesto por un adolescente que nunca perdió la capacidad de asombrarse. La producción, a cargo de Suzy Shinn y el propio Cuomo, es deliberadamente seca y sin artificios, buscando que cada acorde suene a madera y válvulas calientes, un guiño directo a los discos de rock que sonaban antes de que el auto-tune y los samples dominaran el pop. Aunque no hay colaboraciones vocales de renombre, la presencia del bajista Scott Shriner y el baterista Patrick Wilson es fundamental, anclando cada tema con una solidez que la banda no exhibía desde 'The Blue Album'. Lo que hace especial a este trabajo es su ambivalencia emocional: es un disco que te invita a headbangear pero que, al mismo tiempo, te susurra al oído que la gloria del rock es un espejismo, una ilusión que solo existe en la memoria de quienes crecieron con cassettes y camisetas de bandas imposibles.

El impacto de 'Van Weezer' en el panorama musical de 2021 fue el de un espejo retrovisor en una autopista hacia lo desconocido. Lanzado en un momento en que la industria estaba dominada por el trap y el pop minimalista, el álbum funcionó como un recordatorio de que el rock de guitarras no estaba muerto, sino que simplemente estaba esperando el momento adecuado para rugir de nuevo. Para la historia de la música americana, este disco importa porque representa la madurez de una generación que creció venerando el rock clásico y que, al enfrentarse a la mediana edad, decidió no traicionar a su niño interior, sino abrazarlo con todas sus contradicciones. Aunque no fue un éxito comercial arrollador, sí consolidó a Weezer como una banda capaz de reinventarse sin perder su identidad, demostrando que se puede ser al mismo tiempo un fanático empedernido del pasado y un creador relevante en el presente. Su legado, quizás, no esté en las listas de ventas, sino en la forma en que inspiró a una nueva camada de músicos a no avergonzarse de sus influencias más evidentes y a entender que la emoción genuina siempre encontrará un canal, ya sea a través de un solo de guitarra desenfrenado o de un estribillo que hable de la soledad en medio de un estadio vacío.

Recorded atGrabado entre 2019 y 2020 en los estudios de los miembros de la banda en Los Ángeles, durante un periodo de introspección y reencuentro con sus raíces guitarreras, justo cuando la pandemia obligó al mundo a detenerse y Weezer buscó refugio en el rock clásico de su juventud.
ProductionRivers Cuomo y Suzy Shinn
LabelCrush Music / Atlantic Records