Sanfona es un álbum de Egberto Gismonti lanzado en 1981. Grabado en Grabado en Río de Janeiro en 1980, en plena fase de madurez creativa de Egberto Gismonti, quien tras su colaboración con la ECM y su exploración de la música instrumental brasileña, buscaba fusionar la tradición del choro y la bossa nova con el jazz y la música contemporánea.. Producción a cargo de Egberto Gismonti. Escuchalo completo en LyricStream.
A principios de los años 80, Egberto Gismonti ya era una figura central en la música instrumental brasileña, habiendo lanzado discos emblemáticos como 'Sol do Meio Dia' (1978) y 'Circense' (1980). 'Palácio de Pinturas' surge como una obra autorreferencial, donde el artista buscaba plasmar en sonido las imágenes de un palacio imaginario de cuadros, inspirado en sus propias experiencias visuales y poéticas. Grabado en los estudios de la EMI en Río de Janeiro, el disco contó con la participación de músicos de primer nivel, como el percusionista Nana Vasconcelos y el flautista y saxofonista Mauro Senise, además de la orquesta de cuerdas dirigida por el propio Gismonti.
El sonido del álbum es una síntesis de la guitarra de 8 cuerdas de Gismonti, los sintetizadores y los arreglos orquestales, creando atmósferas densas y líricas que oscilan entre la introspección y la exuberancia. Canciones como 'Palácio de Pinturas' y 'Lundu dos Três' son ejemplos de su maestría rítmica y armónica, mientras que 'Maracatu' y 'Festa' muestran la influencia de las tradiciones nordestinas. La colaboración con Nana Vasconcelos en las percusiones y el berimbau aporta texturas únicas, y la participación del violonchelista Jaques Morelenbaum añade un matiz clásico a la obra.
El impacto de 'Palácio de Pinturas' fue significativo en la escena brasileña, consolidando a Gismonti como un compositor que trascendía las etiquetas de jazz y música popular, acercándose a la música de concierto. El disco es considerado una de sus obras más logradas, donde la fusión de lo acústico y lo electrónico, lo popular y lo erudito, alcanza un equilibrio perfecto. Su legado perdura como un hito en la música instrumental brasileña, influyendo a generaciones de músicos que buscan explorar los límites entre la tradición y la vanguardia.