Remains es un álbum de Annihilator lanzado en 1997. Grabado en Grabado en los estudios Vancouver Recording Studios, Canadá, durante 1996, en un período de transición para Annihilator tras la salida de su vocalista anterior y la consolidación de su sonido thrash melódico.. Producción a cargo de Jeff Waters. Escuchalo completo en LyricStream.
A mediados de los 90, Annihilator era una banda en plena reinvención liderada por el guitarrista y compositor Jeff Waters, quien tras una serie de cambios de formación decidió tomar las riendas creativas de City of Ice. El álbum fue grabado en Vancouver con la colaboración del baterista Dave Scott y el bajista Dave Sheldon, mientras que Waters asumió las voces principales, buscando un sonido más directo y agresivo. La grabación se realizó en un clima de intensa experimentación, con Waters explorando texturas más oscuras y melódicas dentro del thrash metal que caracterizaba a la banda. Este disco surgió como una respuesta a la necesidad de recuperar la identidad del grupo tras el éxito de Never, Neverland.
City of Ice presenta un thrash metal técnico y veloz, con riffs afilados y una producción limpia que resalta la precisión instrumental de Waters, destacando temas como 'The Box' y 'Loving the Sinner'. La canción que da título al álbum es una pieza épica que combina cambios de ritmo abruptos con un estribillo pegadizo, mientras que 'Twenty One' ofrece un comentario social mordaz sobre la juventud perdida. Aunque no cuenta con colaboraciones externas notables, la batería de Scott aporta una base sólida que sostiene la complejidad de las composiciones. El disco también incluye un cover de 'Hell Bent for Leather' de Judas Priest, mostrando las influencias clásicas de la banda.
Aunque no alcanzó el éxito comercial de sus primeros trabajos, City of Ice es considerado por los seguidores más acérrimos como un álbum de culto dentro de la discografía de Annihilator, representando un momento de madurez artística para Waters. Su legado radica en cómo supo fusionar la agresividad del thrash con melodías más accesibles, influyendo en bandas posteriores del metal canadiense. Hoy en día, es revalorado como un testimonio de la resiliencia creativa de Annihilator en una década difícil para el género, y sigue siendo una pieza clave para entender la evolución del metal en Canadá.