Misa Negra es un álbum de Irakere lanzado en 1987. Grabado en Grabado en La Habana, Cuba, durante 1986 y principios de 1987, en los estudios de la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (EGREM), en un momento en que Irakere ya era un fenómeno internacional y exploraba nuevas fusiones entre el jazz, la música cubana y el rock.. Producción a cargo de Jesús 'Chucho' Valdés y Carlos Franzetti. Escuchalo completo en LyricStream.
Para 1987, Irakere ya era una institución de la música cubana, liderada por el pianista y compositor Jesús 'Chucho' Valdés, y venía de una década de innovaciones que habían roto fronteras entre el jazz, la música afrocubana y el rock. 'Mirando arriba (Looking Up)' surge en un contexto de madurez creativa, donde la banda buscaba expandir su sonido hacia terrenos más internacionales, aunque sin perder la raíz insular que los caracterizaba. El álbum fue grabado en La Habana, en los estudios de la EGREM, con la alineación clásica de Irakere de esa época, que incluía a músicos como el saxofonista Carlos Averhoff, el trompetista Jorge Varona y el baterista Enrique Pla, entre otros. La producción estuvo a cargo de Chucho Valdés y el argentino Carlos Franzetti, quien aportó una mirada orquestal que enriqueció las texturas del disco.
El sonido de 'Mirando arriba' es una síntesis vibrante de jazz fusión, ritmos cubanos y arreglos complejos, con temas que oscilan entre la energía bailable y pasajes de introspección instrumental. Canciones como 'Mirando arriba' y 'Looking Up' (versión en inglés del mismo tema) muestran la habilidad de la banda para crear melodías pegajosas sobre bases rítmicas intrincadas, mientras que piezas como 'Misa Negra' exploran atmósferas más oscuras y experimentales. El disco cuenta con colaboraciones destacadas, como la del trompetista estadounidense Arturo Sandoval, quien aunque ya había dejado la banda, participó en algunas sesiones, y la del percusionista Giovanni Hidalgo, cuyo virtuosismo en la conga y el bongó añade capas de textura a los arreglos. La mezcla de instrumentos acústicos con sintetizadores y guitarras eléctricas le da un aire contemporáneo que anticipa la globalización de la música cubana.
Este álbum es importante porque representa la transición de Irakere hacia un sonido más globalizado, sin renunciar a su identidad cubana, y marca un momento en que la banda comenzó a ser reconocida en mercados como el europeo y el japonés. Aunque no tuvo el impacto masivo de discos anteriores como 'Irakere' (1979) o 'El Coco' (1981), 'Mirando arriba' consolidó a la agrupación como una de las más innovadoras de su generación y abrió camino para que otros músicos cubanos exploraran fusiones con el jazz y el rock. Hoy es considerado un disco de culto para los amantes del jazz latino, y su legado perdura en la forma en que integra la complejidad rítmica de la música afrocubana con la libertad improvisatoria del jazz, demostrando que la vanguardia no está reñida con la tradición.