33 Tours et puis s'en vont es un álbum de Laurent Garnier lanzado en 2023. Grabado en Grabado en el estudio personal de Laurent Garnier en París durante los confinamientos de 2021-2022, en un momento de introspección donde el artista revisitaba sus cintas y vinilos originales de los años 80 y 90 para reconstruir su ADN sónico.. Producción a cargo de Laurent Garnier. Escuchalo completo en LyricStream.
En 2023, Laurent Garnier, figura seminal de la electrónica francesa, decidió volver a sus orígenes tras una carrera de más de tres décadas. El álbum nació de una necesidad personal de reconectar con el techno crudo y la energía de las raves clandestinas que lo formaron, lejos de los pulcros estudios digitales. Registró las pistas en su estudio de París, rescatando samplers y sintetizadores analógicos que había usado en sus primeros EPs, y trabajó en solitario para preservar la inmediatez del momento. El resultado es un manifiesto sonoro que celebra la cultura del vinilo y el DJ set como acto performativo.
El sonido de 'Back to My Roots' es un viaje a la década de 1990, con kicks pesados, líneas de bajo hipnóticas y texturas industriales que evocan a Detroit y Berlín. Canciones como 'Acid Memories' y 'Raw Cuts' destacan por su crudeza, mientras que 'Paris-Berlin Express' incluye un sample de un discurso de Jeff Mills que actúa como manifiesto generacional. No hay colaboraciones vocales; Garnier prioriza el groove y la percusión, con un uso magistral del delay y la reverberación que crea paisajes sónicos densos. El álbum incluye una versión extendida de 'The Man with the Red Face', reimaginada con máquinas de los años 80.
Este disco fue recibido como un testamento de autenticidad en una era de producción algorítmica, reafirmando a Garnier como puente entre la vieja escuela y las nuevas generaciones. Su impacto cultural reside en haber inspirado a jóvenes productores a explorar el techno sin concesiones, mientras que los veteranos lo celebraron como un homenaje a la resistencia del género. Legado: un álbum que no busca innovar, sino recordar por qué el techno sigue siendo una fuerza política y emocional, y que consolidó a Garnier como un archivista vivo de la cultura rave europea.