Le storie che ci raccontiamo es un álbum de Perturbazione lanzado en 2013. Grabado en Grabado entre 2012 y 2013 en el estudio de la banda en Turín, durante un período de transición donde Perturbazione buscaba fusionar su indie rock con texturas más electrónicas y experimentales.. Producción a cargo de Perturbazione y Andrea Cajelli. Escuchalo completo en LyricStream.
Perturbazione llegaba a Controfigurine tras una década de consolidación en la escena indie italiana, con un sonido que oscilaba entre el pop melódico y la introspección lírica. El disco nació en un clima de renovación personal y colectiva, con los miembros del grupo explorando nuevas dinámicas de composición y grabación en su propio estudio en Turín, lejos de las presiones comerciales. Las sesiones se extendieron por varios meses, permitiendo una meticulosa experimentación con sintetizadores, samplers y capas de guitarras, bajo la coproducción de Andrea Cajelli, quien aportó una mirada externa para pulir los arreglos. El resultado fue un álbum que reflejaba la madurez de una banda dispuesta a arriesgar sin perder su esencia narrativa.
El sonido de Controfigurine se caracteriza por una atmósfera densa y onírica, donde las guitarras acústicas conviven con texturas electrónicas y ritmos hipnóticos, creando un paisaje sonoro quebradizo y emotivo. Canciones como 'La canzone di Marinella' (una versión de Fabrizio De André) y 'L'isola di niente' destacan por su capacidad de tejer melancolía y esperanza, mientras que 'Controfigurine' y 'Il mio nome è mai' muestran la destreza lírica de Tommaso Cerasuolo, con letras que exploran la identidad y el deseo. La colaboración con la cantante Marta Del Grandi en 'La neve' aporta un contrapunto vocal que enriquece la paleta emocional del disco, y la producción de Cajelli logra un equilibrio entre lo orgánico y lo sintético que define el álbum.
Controfigurine no solo marcó un punto de inflexión en la carrera de Perturbazione, sino que también fue recibido como un trabajo que supo capturar el espíritu de una generación italiana en crisis, buscando refugio en la belleza de lo efímero. La crítica lo destacó por su honestidad emocional y su capacidad para renovar el indie rock italiano sin caer en clichés, influyendo en bandas posteriores que exploraron la fusión de géneros. Aunque no fue un éxito comercial masivo, su legado perdura como un testimonio de la madurez artística del grupo, y canciones como 'L'isola di niente' se convirtieron en himnos para quienes buscan consuelo en la música de autor. Es un disco que invita a sumergirse en sus capas y a redescubrirlo con cada escucha.