Shake es un álbum de Zucchero lanzado en 2001. Grabado en Grabado entre 2000 y 2001 en los estudios Abbey Road de Londres, los Logic Studios de Milán y el estudio personal de Zucchero en Pontremoli, durante un período de intensa creatividad tras el éxito planetario de 'Shake' y la gira 'Bluesugar'.. Producción a cargo de Zucchero, Corrado Rustici. Escuchalo completo en LyricStream.
Zucchero llegaba a este álbum en un momento de madurez artística y personal, tras haber conquistado audiencias globales con su fusión de blues, soul y tradición italiana. El disco nació de la necesidad de reflexionar sobre la fama y las relaciones humanas, con un título que cuestiona las culpas en la sociedad contemporánea. Las sesiones de grabación se extendieron por varios estudios europeos, con la colaboración de músicos de primer nivel como el baterista Vinnie Colaiuta y el bajista Pino Palladino. La producción, compartida con Corrado Rustici, buscó un sonido orgánico y crudo, alejándose de los excesos digitales de la época.
El sonido de 'X colpa di chi?' es un viaje que va del blues rock de canciones como 'Eccetera' a la balada soul de 'Ahum', pasando por la energía pop de 'Dindondio'. Destacan las colaboraciones con el guitarrista Eric Clapton en 'Terra', que aporta un solo inconfundible, y con la cantante francesa Mylène Farmer en la versión bilingüe de 'Dindondio'. La canción que da título al álbum es un himno de denuncia social con un estribillo poderoso, mientras que 'Candida' muestra la vena más melódica del artista. La producción de Rustici logra un equilibrio entre la calidez analógica y la precisión moderna.
Aunque no repitió el éxito masivo de discos anteriores, 'X colpa di chi?' fue aclamado por la crítica como una obra coherente y madura, consolidando a Zucchero como un autor que no temía explorar temas complejos. El álbum ayudó a redefinir el sonido del rock italiano de los 2000, influyendo en una nueva generación de músicos. Su legado reside en la honestidad emocional de las letras y en la calidad de las interpretaciones, con canciones que siguen siendo parte esencial del repertorio en vivo del artista. Es un disco que invita a la introspección sin perder la energía contagiosa que caracteriza a Zucchero.