El segundo es felino es un álbum de Enjambre lanzado en 2008. Grabado en Grabado en 2007 y 2008 en los Estudios El Cielo de Monterrey, Nuevo León, bajo la producción de Julián Llerena y la propia banda, en un momento donde Enjambre comenzaba a consolidar su propuesta tras sus primeros EPs y buscaban un sonido más pulido y ambicioso.. Producción a cargo de Julián Llerena y Enjambre. Escuchalo completo en LyricStream.
En 2008, Enjambre era una joven banda originaria de Fresnillo, Zacatecas, que ya había llamado la atención con sus primeros trabajos en la escena independiente mexicana. 'El segundo es felino' nació como su primer álbum de larga duración, concebido en un periodo de transición donde el grupo buscaba definir su identidad sonora lejos de las etiquetas del rock convencional. La grabación se realizó en Monterrey, con Julián Llerena al frente de la producción, en un entorno que permitió a la banda experimentar con capas de guitarras y texturas atmosféricas. El disco fue financiado de manera independiente, reflejando el espíritu autogestivo que caracterizó a la escena alternativa mexicana de aquellos años.
El sonido de 'El segundo es felino' se mueve entre el rock alternativo, el post-punk y el pop psicodélico, con una lírica cargada de metáforas animales y existenciales. Canciones como 'Manía cardíaca' y 'El derrumbe' se convirtieron en himnos generacionales gracias a sus melodías pegajosas y la voz característica de Luis Humberto Navejas. El álbum no contó con colaboraciones externas destacadas, pero sí con la cohesión de una banda que ya mostraba un oficio notable en la ejecución de sus instrumentos. La producción de Llerena logró un equilibrio entre crudeza y refinamiento, dándole al disco una atmósfera nocturna y densa que lo distingue dentro de la discografía del grupo.
Aunque no fue un éxito comercial inmediato, 'El segundo es felino' se consolidó con los años como un disco de culto dentro del rock mexicano independiente, sentando las bases para que Enjambre se convirtiera en una de las bandas más influyentes de su generación. Su impacto se midió en la forma en que conectó con una audiencia joven que buscaba letras introspectivas y un sonido que escapara del mainstream. El álbum abrió puertas a presentaciones en festivales importantes y demostró que era posible hacer música ambiciosa desde la periferia. Hoy se le reconoce como el punto de partida de una trayectoria que redefiniría el rock en español del siglo XXI.