Tempestad es un álbum de La Barranca lanzado en 1997. Grabado en Grabado en 1996 y 1997 en los estudios Circo Beat y El Ensayo, en la Ciudad de México, en un momento de transición para la banda tras la disolución de su proyecto anterior, Santa Sabina, y la búsqueda de un sonido más experimental y oscuro.. Producción a cargo de La Barranca y Eduardo del Águila. Escuchalo completo en LyricStream.
La Barranca surgió en 1995 como un nuevo proyecto de José Manuel Aguilera y Federico Fong, quienes venían de Santa Sabina, banda clave del rock mexicano de los noventa. Tras la salida de Aguilera de esa agrupación, ambos músicos decidieron explorar un sonido más denso y literario, alejándose del rock gótico de su predecesora. El álbum debut homónimo fue grabado entre 1996 y 1997 en los estudios Circo Beat y El Ensayo, con la producción de Eduardo del Águila y la propia banda. En las sesiones participaron músicos invitados como el bajista Alfonso Herrera y el baterista Enrique 'Bugs' González, quienes aportaron una base rítmica sólida y atmosférica.
El sonido de 'La Barranca' se caracteriza por guitarras afiladas, texturas electrónicas sutiles y una lírica cargada de imágenes surrealistas y oscuras. Canciones como 'El Mezcal', 'Día de Muertos' y 'La Quemada' se convirtieron en himnos de culto, combinando rock alternativo con influencias de la música tradicional mexicana y el post-punk. La colaboración de la violinista Alondra de la Parra en algunos temas añadió un matiz clásico y dramático, mientras que la voz de Aguilera, entre susurro y desgarro, definió la identidad del disco. La producción logró un equilibrio entre crudeza y refinamiento, capturando la energía de una banda en plena ebullición creativa.
Aunque no tuvo un éxito comercial masivo, 'La Barranca' se convirtió en un disco fundamental para la escena independiente mexicana, marcando el inicio de una de las bandas más influyentes del rock en español de las últimas décadas. Su legado radica en haber fusionado la experimentación sonora con una identidad claramente mexicana, alejándose de las modas del momento. El álbum abrió camino para que La Barranca desarrollara una discografía coherente y respetada, y sigue siendo una referencia para músicos que buscan un rock intelectual y visceral. Hoy es considerado un clásico de culto, revalorado por críticos y nuevas generaciones.