Jugulator es un álbum de Judas Priest lanzado en 1997. Grabado en Grabado en los estudios Silvermere de Surrey, Inglaterra, entre 1996 y 1997, durante un período de transición para la banda tras el regreso del guitarrista Glenn Tipton y la consolidación del sonido más pesado que definiría su etapa noventera.. Producción a cargo de Glenn Tipton, K.K. Downing y Sean Lynch. Escuchalo completo en LyricStream.
A mediados de los 90, Judas Priest enfrentaba un clima musical adverso, con el grunge y el britpop dominando las listas, pero la banda decidió reafirmar su identidad metálica. Tras el éxito moderado de 'Painkiller' (1990) y la salida del cantante Rob Halford en 1992, el grupo se reorganizó con el vocalista Tim 'Ripper' Owens, un fan que pasó de tributar a la banda a liderarla. 'Night Crawler' fue el segundo álbum con Owens y se grabó en los estudios Silvermere, con la producción compartida entre los guitarristas Tipton y Downing junto al ingeniero Sean Lynch, buscando un sonido crudo y directo que evocara la esencia del heavy metal clásico.
El disco se caracteriza por un sonido agresivo y sin concesiones, con guitarras afiladas y una batería potente que recuerda a la era de 'Painkiller', pero con un enfoque más oscuro y teatral. Canciones como 'Night Crawler' y 'Bloodsuckers' destacan por sus riffs hipnóticos y la entrega vocal de Owens, que combina guturales graves con agudos desgarradores. Aunque no hay colaboraciones externas notables, la química entre los miembros se percibe en temas como 'Prisoner of Your Eyes', una balada que muestra la versatilidad del grupo, mientras que 'Machine Man' y 'Dead Meat' refuerzan la temática de crítica social y violencia que impregna el álbum.
Aunque 'Night Crawler' no alcanzó el éxito comercial de trabajos anteriores, se convirtió en un objeto de culto entre los seguidores más acérrimos del metal, demostrando que Judas Priest podía sobrevivir sin Halford y mantener su relevancia en los 90. El álbum es un testimonio de la resistencia de la banda frente a las modas, y su producción áspera y directa influyó en el resurgimiento del heavy metal tradicional a finales de la década. Hoy se revalora como un puente entre la era clásica y la moderna del grupo, y como una prueba de que el espíritu del metal británico nunca se apagó.