Hounds of Love es un álbum de Kate Bush lanzado en 1985. Grabado en Grabado entre 1981 y 1982 en varios estudios de Londres, incluyendo Abbey Road y AIR Studios, durante un periodo en que Kate Bush buscaba liberarse de las expectativas comerciales de su sello.. Producción a cargo de Kate Bush. Escuchalo completo en LyricStream.
Tras el éxito de 'Never for Ever' y su gira 'The Tour of Life', Kate Bush decidió tomar el control total de su música, alejándose del sonido accesible que la había hecho famosa. Para 'The Dreaming', se rodeó de una paleta ecléctica de músicos como el percusionista Preston Heyman y el bajista Eberhard Weber, grabando en estudios emblemáticos de Londres entre 1981 y 1982. El álbum fue un proceso obsesivo y experimental, donde Bush utilizó técnicas como el Fairlight CMI y grabaciones de campo para crear paisajes sonoros densos y teatrales. La presión de su sello EMI por obtener un hit contrastó con su deseo de explorar narrativas oscuras y complejas, lo que generó tensiones creativas pero también una obra sin concesiones.
El sonido de 'The Dreaming' es una amalgama de folk celta, pop progresivo y electrónica vanguardista, con capas de percusión polirrítmica y voces distorsionadas. Canciones como 'Sat in Your Lap' abren con una energía frenética que anuncia la ruptura con su pasado, mientras 'There Goes a Tenner' coquetea con el cine negro y la música de music hall. La colaboración con el músico irlandés Paddy Keenan en 'Night of the Swallow' aporta gaitas que evocan un lamento ancestral, y el tema titular 'The Dreaming' sumerge al oyente en un viaje onírico inspirado en la cultura aborigen australiana. Cada pista es un microcosmos narrativo, con Bush interpretando personajes que van desde una ladrona hasta una mujer poseída por el espíritu de un canguro.
Inicialmente recibido con confusión por crítica y público, 'The Dreaming' fue un fracaso comercial que puso en riesgo su carrera, pero con el tiempo se revalorizó como una obra maestra visionaria. Su influencia se siente en artistas como Björk, Tori Amos y Florence Welch, que han citado la audacia sonora y lírica de Bush como referencia. El álbum marcó un punto de inflexión en la música pop, demostrando que una artista podía priorizar la experimentación sobre las ventas sin perder integridad. Hoy es considerado un puente entre el art rock de los 70 y la electrónica de los 80, y un testimonio del genio inconformista de Kate Bush.