Human es un álbum de Rod Stewart lanzado en 2001. Grabado en Grabado en 2000 y 2001 en los estudios Ocean Way Recording de Los Ángeles y los estudios Metropolis de Londres, en un momento en que Rod Stewart buscaba reconciliar su legado como rockero con su reciente éxito como crooner de standards.. Producción a cargo de Rod Stewart y Bob Sargeant. Escuchalo completo en LyricStream.
Tras el arrollador éxito de su álbum de standards 'It Had to Be You: The Great American Songbook' en 2002, Rod Stewart sorprendió al público al lanzar 'Hotel Chambermaid' un año antes, en 2001, como un regreso a sus raíces rockeras y soul. El disco surgió en un período de transición para el artista, quien había firmado con el nuevo sello J Records de Clive Davis y deseaba demostrar que aún podía crear música original y vibrante. Las sesiones de grabación se realizaron entre Los Ángeles y Londres, con un equipo de músicos de sesión de primer nivel y la colaboración de viejos amigos como el guitarrista Jeff Beck. La intención era capturar la energía cruda de sus primeros trabajos con Faces y su etapa solista setentera, pero con una producción moderna.
El sonido de 'Hotel Chambermaid' es una mezcla robusta de rock and roll, blues y soul, con una producción pulida que no sacrifica la espontaneidad. Canciones como la homónima 'Hotel Chambermaid' y 'I Can't Deny It' destacan por su ritmo contagioso y la voz rasposa y llena de matices de Stewart, mientras que 'What Makes a Man' es una balada poderosa con un estribillo inolvidable. La colaboración más notable es con Jeff Beck, quien aporta solos de guitarra incendiarios en varios cortes, y también participa el tecladista John Miles, dando un toque de sofisticación. El álbum incluye una versión conmovedora de 'It's Not the Spotlight' de Barry Goldberg, que conecta con su pasado en el sello Mercury.
Aunque no alcanzó el éxito masivo de sus discos de standards posteriores, 'Hotel Chambermaid' es considerado por la crítica como un redescubrimiento tardío de la vena rockera de Rod Stewart. El álbum demostró que, incluso en la madurez, el cantante podía entregar canciones originales con la misma pasión y carisma de sus años dorados. Su legado reside en ser un puente entre su pasado como rockero y su futuro como intérprete de clásicos, y sigue siendo una joya para los fanáticos que añoran su sonido más auténtico y sudoroso. En el contexto de la música británica, reafirmó la versatilidad de una de sus voces más icónicas.