Low Budget es un álbum de The Kinks lanzado en 1979. Grabado en Grabado en los estudios Konk de Londres durante 1978 y principios de 1979, en un período de transición para The Kinks, quienes buscaban revitalizar su sonido tras el éxito de 'Misfits' y experimentar con nuevas texturas electrónicas y ritmos bailables.. Producción a cargo de Ray Davies. Escuchalo completo en LyricStream.
A finales de los años setenta, The Kinks atravesaban una etapa de reinvención musical. Tras dejar su sello anterior y firmar con Arista Records, Ray Davies comenzó a explorar un sonido más sintético y bailable, influido por la creciente escena disco y new wave. El álbum 'Black Messiah (single remix)' surgió como un experimento en el estudio Konk, donde la banda grabó múltiples versiones de la canción principal, buscando un equilibrio entre la crudeza del rock y la producción pulida que demandaba la radio. La sesión contó con la formación clásica de la banda: Ray Davies en voz y guitarra, Dave Davies en guitarra, Mick Avory en batería y John Dalton en bajo.
El sonido de este single remix se caracteriza por un bajo prominente y sintetizadores atmosféricos que envuelven la voz rasposa de Ray Davies, creando un contraste entre la melancolía lírica y la urgencia rítmica. La canción principal, 'Black Messiah', es un tema de crítica social envuelto en un groove hipnótico, mientras que el lado B incluye una versión extendida que acentúa los pasajes instrumentales. La producción de Ray Davies buscó capturar la energía de sus presentaciones en vivo, pero con un acabado más limpio y bailable, alejándose del sonido más orgánico de discos anteriores.
Aunque no fue un éxito masivo en las listas, este remix demostró la capacidad de The Kinks para adaptarse a las tendencias sin perder su esencia crítica y narrativa. La canción 'Black Messiah' se convirtió en una pieza de culto entre los seguidores de la banda, y su experimentación con ritmos bailables anticipó el giro que tomaría Ray Davies en los ochenta. Hoy en día, el single es recordado como un puente entre el rock clásico de los sesenta y las nuevas corrientes post-punk, reafirmando la relevancia de The Kinks como innovadores dentro del panorama musical británico.