Magnification es un álbum de Yes lanzado en 2001. Grabado en Grabado en vivo el 15 de octubre de 1997 en el House of Blues de Chicago, durante la gira promocional de 'Open Your Eyes', en un periodo de transición para la banda tras la salida de Rick Wakeman y la incorporación de Billy Sherwood.. Producción a cargo de Yes. Escuchalo completo en LyricStream.
A finales de los 90, Yes atravesaba una etapa de renovación interna, con la partida del tecladista Rick Wakeman y el regreso del guitarrista Steve Howe, mientras que Billy Sherwood se consolidaba como multiinstrumentista y coautor. El álbum 'To Be Alive (Hep Yadda)' surgió como un registro en vivo de la gira de 1997, capturando la energía de una banda que buscaba reafirmar su sonido progresivo en un contexto musical dominado por el grunge y el britpop. Grabado en el House of Blues de Chicago, el concierto fue seleccionado por su acústica vibrante y la conexión con el público estadounidense, donde el grupo siempre gozó de gran fidelidad. La producción corrió a cargo de los propios Yes, quienes buscaron preservar la inmediatez y la complejidad de sus interpretaciones sin excesivos retoques de estudio.
El sonido del álbum combina la precisión técnica del rock progresivo clásico con una energía cruda y directa, destacando versiones extendidas de temas como 'Yours Is No Disgrace' y 'And You and I', que superan los diez minutos de duración. Jon Anderson despliega su característico falsete etéreo, mientras que Steve Howe y Billy Sherwood tejen guitarras entrelazadas que recuerdan a la era dorada de 'Fragile'. La colaboración entre Sherwood y el bajista Chris Squire es particularmente notable en 'The Revealing Science of God (Dance of the Dawn)', donde los bajos hipnóticos y los coros polifónicos crean una atmósfera casi ritual. Aunque no incluye invitados externos, la química interna de la banda suple cualquier ausencia, con Alan White en la batería aportando una base sólida y matizada.
Aunque 'To Be Alive (Hep Yadda)' no es uno de los álbumes más celebrados de Yes, su valor radica en documentar una formación poco usual y un momento de transición crucial para el grupo. El disco fue recibido con entusiasmo por los seguidores más acérrimos, que apreciaron la fidelidad a la esencia progresiva en una época donde la banda experimentaba con sonidos más pop. Su legado perdura como una cápsula del tiempo de finales de los 90, mostrando que Yes aún podía desplegar suites épicas en vivo con maestría. Para los coleccionistas, representa una pieza rara que captura la resiliencia de una banda que, pese a los cambios de alineación, nunca perdió su identidad sinfónica.