Dedicado a la memoria de Cliff Burton y grabado bajo la dirección del legendario Eddie Kramer en los Quadradial Studios de Miami, este álbum es la obra cumbre del thrash metal neoyorquino. El proceso reflejó a una banda en estado de gracia absoluto, inspirada por la literatura de Stephen King y la cultura urbana, buscando capturar la esencia de la supervivencia y la justicia social en un mundo hostil, resultando en una grabación que destila una intensidad, una cohesión y una rabia positiva absolutamente arrolladoras.
El álbum es un banquete de riffs icónicos y ritmos demoledores, donde himnos generacionales como 'Caught in a Mosh', 'Indians' e 'I Am the Law' definieron el estándar de oro del género. El sonido es masivo, con una producción que captura la energía cruda del directo de la banda y resalta la interacción social de sus letras, creando una atmósfera de hermandad y resistencia que convirtió a Anthrax en la voz de los desadaptados de todo el mundo con una potencia y una clase inigualables.
Among the Living no es solo el mejor disco de Anthrax, sino uno de los pilares fundamentales sobre los que se asienta el heavy metal moderno. Su impacto cultural fue inmenso, popularizando la estética del skate-punk dentro del metal y dejando un legado de canciones inmortales que siguen siendo la columna vertebral de cualquier concierto de rock pesado, reafirmando que Anthrax era, y sigue siendo, la ley absoluta del mosh.