En un momento de pura audacia creativa y humor irreverente, Anthrax decidió romper todas las reglas del metal grabando este EP liderado por un tema que fusionaba el thrash con el rap. Grabado durante las mismas sesiones que su predecesor, el proyecto surgió de la afición de la banda por grupos como Run-D.M.C. y Beastie Boys, buscando demostrar que el metal no tenía por qué ser siempre solemne y oscuro, sino que podía abrazar el ritmo y la sátira callejera con una desfachatez absolutamente revolucionaria para la época.
Musicalmente, la pista titular es un choque cultural sónico sin precedentes, donde los riffs pesados se mezclan con scratchings y rimas cómicas entregadas por los propios miembros de la banda. El sonido es vibrante y lleno de una energía festiva, completado con versiones en vivo de sus clásicos que capturan la euforia de sus giras mundiales, creando una atmósfera de libertad absoluta donde Anthrax se mofaba de su propia imagen de 'chicos duros' para celebrar la diversidad de sus gustos musicales.
I'm the Man es históricamente importante por ser uno de los primeros y más exitosos ejemplos de la fusión entre rock y rap, anticipando toda la explosión del rap-metal de la década siguiente. Su legado reside en haber roto las barreras elitistas del género, dejando una huella de innovación y diversión que reafirmó a Anthrax como los innovadores más inquietos y valientes de su generación, siempre dispuestos a jugársela por una buena rima y un buen riff.