Inspirada por un profundo sentimiento de fe y la búsqueda de esperanza en tiempos de incertidumbre global al final del siglo, Barbra grabó este álbum como un testimonio de resiliencia espiritual y amor humano. El proceso fue una inmersión en la música sacra, el pop contemporáneo y el gospel melódico, buscando un sonido que fuera el reflejo exacto de la paz, la gratitud y la dignidad de un alma que busca un 'suelo más alto', resultando en una obra de una honestidad brutal y una belleza rústica que conectó de forma instantánea con el corazón de millones de oyentes en todo el mundo, lejos de los brillos artificiales de la industria.
Musicalmente, el disco es una obra maestra de soul-pop melódico y gospel cargado de fe, donde himnos como la pista titular, 'Tell Him' —un dueto con Celine Dion— y 'I Believe' despliegan una potencia vocal y una entrega emocional que erizan la piel en cada estribillo. El sonido es cálido, orgánico y profundamente espiritual, con una producción que prioriza la voz desnuda y apasionada de Barbra sobre arreglos de piano, órgano y orquestas con alma, creando una atmósfera de introspección y júbilo que muestra a la artista en la plenitud de su arte como narradora de la vida espiritual y la fe inquebrantable.
Higher Ground alcanzó el número uno en las listas de Billboard, convirtiendo a Barbra en la primera artista en tener un número uno en cuatro décadas consecutivas. Su importancia reside en haber demostrado que la música espiritual puede ser masivamente popular y emocionalmente profunda al mismo tiempo, dejando un legado de excelencia artística que ha reafirmado su lugar como una de las mentes más brillantes y queridas de la música contemporánea, siempre fiel a su compromiso con la verdad y la belleza rítmica en su forma más elevada y necesaria.