Inspirada por su rotundo triunfo en Broadway con el musical 'Funny Girl', Barbra grabó este álbum centrado en la canción que se convertiría en su firma definitiva y un himno para la humanidad. El proceso fue una culminación de su etapa dorada en Nueva York, buscando capturar el sentimiento de conexión universal y la vulnerabilidad compartida a través de una música que fuera tan brillante como el sol y tan profunda como el alma humana, resultando en una obra de una belleza y una potencia inalcanzables que la situaron definitivamente en el olimpo de las leyendas vivas.
El álbum es un banquete de himnos inmortales como la pista titular, 'Don't Like Goodbyes' y 'Fine and Dandy', donde la voz de Barbra alcanza cuotas de divinidad sonora impresionantes. El sonido es inmenso, cálido y profundamente envolvente, con una producción que mima cada armónico y resalta una voz que parece haber alcanzado su plenitud absoluta, creando una atmósfera de éxtasis espiritual y maravilla sensorial que capturó el zeitgeist de una era y convirtió a Barbra Streisand en la brújula moral y emocional de toda una generación con una elegancia inigualable.
People fue el primer álbum de Barbra en alcanzar el número uno de las listas de Billboard, consolidando su estatus como la estrella más grande de la música americana. Su impacto cultural fue inmenso, validando la música de Broadway como la forma más elevada de expresión artística popular en la era del rock y dejando un legado de brillantez y humanidad que ha cambiado para siempre la forma en que entendemos y sentimos la música, reafirmando que su talento real no conoce fronteras ni modas temporales.