A principios de los 80, Dylan había pasado por una ferviente etapa cristiana (lanzando tres discos gospel). 'Infidels' fue su regreso al rock secular, y se notaba. Las sesiones fueron con músicos de primera: Mark Knopfler (Dire Straits) a la guitarra, Sly Dunbar a la batería. El título, 'Infieles', era provocador. La portada, con Dylan en un campo, era sencilla. Era su disco de renacimiento rock.
El sonido de 'Infidels' es rock, blues, reggae y folk, con una producción más limpia. 'Jokerman' es una obra maestra lírica, con imágenes bíblicas y surrealistas. 'License to Kill' es una crítica a la guerra fría. 'Sweetheart Like You' es un rock blues. 'Neighborhood Bully' es polémica por su apoyo a Israel. 'I and I' es un reggae espiritual. Las colaboraciones de Knopfler son notables. La producción es más comercial. Dylan canta con claridad.
El impacto de 'Infidels' fue positivo: número 20 del Billboard. La crítica lo elogió como un regreso. Con el tiempo, es considerado un disco sólido de su etapa tardía. Su legado es el de unos infieles renovados, Dylan secular otra vez.