Dos años después del éxito de 'Traveller', Chris Stapleton regresó con 'From a Room: Volume 1'. El título, 'Desde una habitación: Volumen 1', hace referencia al estudio RCA Studio A (la 'habitación' donde se grabó), y también a la intimidad de las grabaciones. Las sesiones fueron igual de rápidas (5 días), y la banda grabó casi en vivo, capturando la energía de sus conciertos. El disco fue grabado casi simultáneamente con el Volumen 2, y la idea era lanzar dos discos de material que no había entrado en 'Traveller', aunque la calidad es igual de alta. La portada, con Chris sentado en el estudio, refleja la intimidad y la simpleza. Stapleton demostraba que no era un fenómeno de un solo disco, sino que tenía un catálogo de canciones de gran calidad acumulado durante años y que la autenticidad y la voz que tanto habían impresionado al público no eran flor de un día.
El sonido de 'From a Room: Volume 1' es similar a 'Traveller': country, southern rock, blues, soul y folk, con una producción cálida y la voz de Stapleton como instrumento principal. 'Broken Halos' es el primer single, un tema sobre la pérdida y los seres queridos que se van, con un coro de voz impresionante. 'Second One to Know' es un tema de country rock con un riff de guitarra. 'Up to No Good Livin'' es un tema de blues rock. 'Either Way' es una balada de desamor. 'I Was Wrong' es un tema de rock sureño. 'Without Your Love' es una balada. La producción de Dave Cobb es igual de orgánica y cálida, y la banda suena ajustadísima.
El impacto de 'From a Room: Volume 1' fue otro éxito, debutando en el número 1 del Billboard Country Chart y número 2 del Billboard 200. La crítica fue igual de positiva que con 'Traveller', y Stapleton se llevó otro Grammy (Mejor Álbum de Country) y dio un concierto histórico en el CMA Awards junto a la incomparable P!nk, interpretando una versión de 'I Am a Simple Kind of Man' que quedó grabada en la memoria colectiva. Con el tiempo, es considerado un digno sucesor de 'Traveller', igual de sólido y auténtico. Su legado es el de un artista que no se durmió en los laureles y que sigue creando música de la más alta calidad, con una voz y una honestidad que lo convierten en uno de los más grandes de la música americana contemporánea, demostrando que hay una mina de oro en las tradiciones musicales del sur y que él es uno de sus más brillantes exponentes.