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Álbum de estudio

My Favorite Things

John Coltrane
📅 1961🎙 Grabado en los estudios de Atlantic Records en Nueva York durante dos intensas jornadas en marzo de 1961, en un momento en que John Coltrane comenzaba a emanciparse de su etapa con Miles Davis y a consolidar su propio camino como líder, explorando las posibilidades modales y armónicas que definirían su obra posterior.🎛 Nesuhi Ertegun
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A comienzos de 1961, John Coltrane ya no era el saxofonista incendiario que había deslumbrado en Giant Steps; tras su salida del quinteto de Miles Davis, el músico de Hamlet, Carolina del Norte, se encontraba en plena metamorfosis espiritual y estilística, buscando un sonido más lírico y meditativo que le permitiera expandir su lenguaje musical. Fue entonces cuando formó un cuarteto estable con el pianista McCoy Tyner, el bajista Steve Davis y el baterista Elvin Jones, una alineación que marcaría un antes y un después en la historia del jazz, y juntos entraron al estudio de Atlantic Records en la ciudad de Nueva York los días 21 y 22 de marzo de 1961. El álbum My Favorite Things surgió de esas sesiones como una declaración de intenciones, donde Coltrane decidió abordar estándares del Great American Songbook y composiciones propias con una libertad que desafiaba las convenciones del hard bop y el bebop que dominaban la escena. La elección del tema titular, un vals de Rodgers y Hammerstein de la película The Sound of Music, parecía una rareza para un saxofonista de vanguardia, pero Coltrane lo transformó en un mantra hipnótico que revelaba su creciente interés por la música modal y las texturas repetitivas. Con un sonido más cálido y una técnica depurada, Coltrane se alejaba del virtuosismo pirotécnico para sumergirse en largos solos que exploraban cada rincón melódico y armónico, acompañado por la percusión torrencial de Elvin Jones y los acordes luminosos de McCoy Tyner, que juntos creaban una atmósfera casi sacramental. El disco también incluía Summertime, de George Gershwin, y dos originales, Everytime We Say Goodbye y But Not for Me, que mostraban a un artista dispuesto a despojarse de lo superfluo para llegar a la esencia de la emoción musical.

Desde el primer compás de My Favorite Things, con el saxo soprano de Coltrane entonando la melodía infantil sobre un ostinato hipnótico de Tyner y el ritmo fluido de Jones, el oyente es transportado a un universo sonoro donde el tiempo parece detenerse y cada nota se convierte en una meditación sobre la belleza y la trascendencia. La canción homónima, que se extiende por más de trece minutos, es una obra maestra de la improvisación modal, donde Coltrane despliega un solo que va de la dulzura melódica a la abstracción más audaz, mientras Elvin Jones impulsa el tema con redobles que recuerdan a una tormenta lejana y Tyner teje acordes que flotan como nubes de colores. Summertime, por su parte, se transforma en un blues doliente y profundo, con el saxo soprano de Coltrane llorando sobre un compás de 3/4 que le da un aire de danza fúnebre, y el solo de Tyner, con sus característicos cuartas y quintas paralelas, añade una capa de lirismo que convierte la pieza en un himno de resistencia y esperanza. La colaboración entre Coltrane y su cuarteto es aquí tan orgánica que cada músico parece leer la mente del otro: Steve Davis, con su bajo sólido y melódico, ancla las armonías mientras Elvin Jones despliega un abanico de texturas rítmicas que van del susurro al estruendo, creando una tensión que nunca se resuelve del todo. Lo que hace especial a este disco es la transición definitiva de Coltrane hacia un lenguaje más espiritual y menos atado a las estructuras tradicionales, donde la repetición no es un defecto sino una herramienta para alcanzar un éxtasis casi religioso, y donde cada tema se convierte en un viaje de exploración interior. La producción de Nesuhi Ertegun capturó con claridad la calidez del cuarteto, permitiendo que los instrumentos respiraran y que los matices dinámicos, desde el pianissimo más delicado hasta el fortissimo más arrollador, brillaran con una nitidez asombrosa que hace que el disco suene fresco y vibrante más de sesenta años después.

El impacto cultural de My Favorite Things fue inmediato y profundo, pues no solo se convirtió en el primer álbum de Coltrane en alcanzar un éxito comercial significativo, llegando al puesto 17 en las listas de Billboard, sino que también redefinió lo que el jazz podía ser: una música capaz de dialogar con la tradición popular mientras exploraba territorios de vanguardia sin perder su alma accesible. La versión del tema de Rodgers y Hammerstein se transformó en un himno generacional, versionado por incontables artistas desde el propio Coltrane hasta músicos de rock y pop, y su estructura modal influyó en toda una hornada de jazzistas que vieron en ella una puerta abierta hacia la improvisación sin límites armónicos. Este álbum marcó el comienzo de la etapa más creativa de Coltrane, que culminaría con obras como A Love Supreme, y consolidó a su cuarteto como uno de los más influyentes de la historia del jazz, estableciendo un estándar de interacción y libertad que pocos han igualado. En el contexto de la América de los años sesenta, con el movimiento por los derechos civiles en plena ebullición y la música negra buscando nuevas formas de expresión, My Favorite Things ofreció un mensaje de esperanza y resistencia a través de la belleza, demostrando que el jazz no solo era entretenimiento sino también una forma de elevación espiritual. Su legado perdura en cada músico que se atreve a tomar un estándar y convertirlo en algo propio, y en cada oyente que encuentra en sus surcos una invitación a la introspección y al asombro, porque, como dijo el propio Coltrane, la música es una fuerza que puede cambiar el mundo, y este disco es una de las pruebas más contundentes de esa verdad.

Gravado emGrabado en los estudios de Atlantic Records en Nueva York durante dos intensas jornadas en marzo de 1961, en un momento en que John Coltrane comenzaba a emanciparse de su etapa con Miles Davis y a consolidar su propio camino como líder, explorando las posibilidades modales y armónicas que definirían su obra posterior.
ProduçãoNesuhi Ertegun
GravadoraAtlantic Records