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Álbum de estudio

Faster

Samantha Fish
📅 2021🎙 Grabado en los legendarios estudios Royal Recording de Nueva Orleans y en los Music Shed de Nueva Orleans durante el año 2019 y principios de 2020, justo antes de que la pandemia paralizara al mundo, en un momento en que Samantha Fish buscaba expandir su sonido más allá del blues tradicional hacia territorios más crudos y roqueros, canalizando la energía de sus intensas giras y una racha de creatividad imparable.🎛 Martin Kierszenbaum
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Para Samantha Fish, Faster representó un punto de inflexión consciente y necesario en su carrera, después de años de girar incansablemente y lanzar discos de blues que la habían consolidado como una de las guitarristas más respetadas de su generación, decidió que era momento de romper moldes y grabar algo que reflejara su voracidad escénica y su amor por el rock de los setenta y el punk, un deseo que la llevó a reclutar a Martin Kierszenbaum, un productor con experiencia en el pop y el rock alternativo que había trabajado con artistas como Sting y Lady Gaga, una elección que algunos puristas vieron con recelo pero que resultó ser un acierto absoluto, el proceso de grabación se desarrolló en dos estudios emblemáticos de Nueva Orleans, la ciudad que Fish llama hogar, con una banda de músicos de sesión que incluía al baterista y al bajista de su banda en vivo, pero también a figuras como el tecladista Mickey Raphael y el percusionista Mike Dillon, lo que permitió que el disco respirara con la libertad de una jam session pero con la precisión de un productor que sabe cómo llevar una canción al límite, y todo esto en vísperas de un confinamiento global que terminaría por darle al álbum un carácter casi profético de urgencia y liberación.

Musicalmente, Faster es un coctel molotov de blues eléctrico, rock sureño, garage punk y soul rasposo que suena como si la cantante hubiera metido en una licuadora a Led Zeppelin, los Rolling Stones y la energía visceral de los Stooges, con un enfoque en los riffs de guitarra cortantes y una sección rítmica que golpea sin piedad, canciones como el tema homónimo Faster y Bulletproof son himnos de resistencia y poder femenino que muestran a Fish rugiendo con una voz que va del susurro al grito en un instante, mientras que piezas como Crowd Control y All I Need demuestran una madurez compositiva que va más allá del mero virtuosismo instrumental, y aunque el disco cuenta con colaboraciones estelares como la del legendario guitarrista de blues Luther Dickinson en el tema 'Hypnotized', lo que realmente lo hace especial es la química explosiva entre Fish y su banda, una cohesión que transforma cada canción en una declaración de principios sobre la libertad creativa y la necesidad de evolucionar sin pedir permiso, sin olvidar la producción de Kierszenbaum que logra un sonido limpio pero agresivo, donde cada instrumento ocupa su espacio sin saturar el oído, un equilibrio difícil que convierte a Faster en un disco que suena tan bien en el estudio como debe sonar en vivo.

El impacto cultural de Faster fue inmediato y profundo, porque llegó en un momento en que la escena del blues necesitaba una sacudida generacional que demostrara que el género no es un museo estático sino un organismo vivo que puede y debe mutar, y Samantha Fish se convirtió en la abanderada de esa nueva ola de artistas que toman las raíces del blues y las cruzan con la agresividad del rock sin perder la autenticidad, el álbum recibió elogios unánimes de la crítica especializada y llevó a Fish a tocar en festivales masivos como el Montreux Jazz Festival y el Blues Music Awards, donde se llevó el premio a la Mejor Guitarrista Femenina, pero más allá de los galardones, este disco importa porque demostró que una mujer podía ser la protagonista de un sonido que históricamente ha sido dominado por hombres, y lo hizo con una actitud desafiante y sin concesiones que inspiró a una nueva generación de guitarristas y cantantes, también marcó un antes y después en la carrera de Fish, que pasó de ser una promesa del blues a una figura consolidada en el rock estadounidense, y en un contexto de pandemia donde la música en vivo se detuvo, Faster funcionó como un grito catártico de resistencia y energía contenida, un disco que pedía a gritos ser escuchado a todo volumen con las ventanillas del coche bajadas, y que hoy se estudia como un ejemplo de cómo un artista puede honrar sus raíces mientras se lanza de cabeza hacia el futuro.

Gravado emGrabado en los legendarios estudios Royal Recording de Nueva Orleans y en los Music Shed de Nueva Orleans durante el año 2019 y principios de 2020, justo antes de que la pandemia paralizara al mundo, en un momento en que Samantha Fish buscaba expandir su sonido más allá del blues tradicional hacia territorios más crudos y roqueros, canalizando la energía de sus intensas giras y una racha de creatividad imparable.
ProduçãoMartin Kierszenbaum
GravadoraRounder Records