U
Álbum de estudio

Ultramega OK

Soundgarden
📅 1988🎙 Grabado entre finales de 1987 y principios de 1988 en los estudios Reciprocal Recording de Seattle, un modesto pero legendario espacio donde la banda, aún en su juventud y hambrienta de romper moldes, canalizó la energía cruda de sus primeros años en una grabación que capturaba el polvo y el sudor del underground.🎛 Drew Canulette y Soundgarden
Cargando canciones...

En 1988, Soundgarden ya era una fuerza imparable en la escena undergound de Seattle, un grupo de jóvenes que respiraban la neblina del grunge antes de que el mundo siquiera supiera su nombre. Tras el EP 'Screaming Life' y un par de sencillos que los colocaron como la banda más pesada y psicodélica del sello Sub Pop, firmaron con la legendaria SST Records para su debut de larga duración. El álbum fue concebido en una serie de sesiones febriles en los estudios Reciprocal Recording, un santuario de ocho pistas donde el ingeniero Jack Endino ya había empezado a esculpir el sonido de la ciudad. Con el productor Drew Canulette al mando, un foráneo que llegó desde Los Ángeles, la banda se encerró para plasmar la tormenta eléctrica que provocaban en vivo, aunque el resultado final los dejó insatisfechos por la falta de peso en las guitarras. Fue un disco hecho con la urgencia de quien sabe que tiene algo que demostrar, grabado en medio de giras interminables y una camaradería que olía a cerveza y humo de amplificador.

Musicalmente, 'Ultramega OK' es un crisol de influencias que van desde el punk más corrosivo hasta el stoner rock más hipnótico, con Chris Cornell desgarrando su voz como si estuviera poseído por un bluesman del infierno. Canciones como 'Flower' son un manifiesto de furia contenida, con riffs que parecen doblarse sobre sí mismos, mientras que 'All Your Lies' y '665' (hermana oscura del número de la bestia) muestran a Kim Thayil experimentando con afinaciones abiertas que luego serían su sello. La versión de 'Smokestack Lightning' de Howlin' Wolf es una declaración de intenciones, un guiño a sus raíces sureñas filtradas por el filtro grunge, y temas como 'Nazi Driver' o 'Head Injury' son pura demolición sónica. Lo que hace especial a este disco es su crudeza sin pulir, la sensación de que cada nota está al borde del colapso, con Ben Shepherd y Matt Cameron (antes de ser leyendas) sosteniendo un ritmo que es a la vez pesado y alucinado. No es el sonido refinado de 'Badmotorfinger', sino el rugido de una bestia que aún está aprendiendo a caminar.

El impacto de 'Ultramega OK' fue subterráneo pero crucial: aunque no vendió millones, estableció a Soundgarden como la banda más pesada y experimental del emergente movimiento de Seattle, ganándose una nominación al Grammy en 1990 en la categoría de Mejor Interpretación de Metal, un hito para un disco independiente. Su legado reside en ser el puente entre el punk de los 80 y el grunge que explotaría en los 90, un documento sonoro que influyó a bandas como Tool y Queens of the Stone Age por su combinación de agresión y psicodelia. Hoy, escucharlo es como abrir una cápsula del tiempo: se siente la humedad de los clubs de Seattle, la ambición desbordada de cuatro chicos que no sabían que estaban cambiando la música, y la honestidad brutal de un sonido que se negaba a ser domesticado. Porque importa, sí, porque sin este disco no existiría el rugido de 'Superunknown', ni la madurez de 'Down on the Upside', solo el eco de lo que pudo ser y no fue.

Gravado emGrabado entre finales de 1987 y principios de 1988 en los estudios Reciprocal Recording de Seattle, un modesto pero legendario espacio donde la banda, aún en su juventud y hambrienta de romper moldes, canalizó la energía cruda de sus primeros años en una grabación que capturaba el polvo y el sudor del underground.
ProduçãoDrew Canulette y Soundgarden
GravadoraSST Records