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Álbum de estudio

Sound & Fury

Sturgill Simpson
📅 2019🎙 Grabado a mediados de 2019 en los históricos estudios Blackbird de Nashville, Tennessee, en un período de intensa reinvención para Sturgill Simpson, quien buscaba romper con las convenciones del country tradicional que lo había consagrado.🎛 Sturgill Simpson
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Tras el éxito arrollador de 'A Sailor's Guide to Earth', que le valió una nominación al Grammy al Álbum del Año, Sturgill Simpson sintió el peso de las expectativas y decidió tomar un camino diametralmente opuesto. Cansado de ser encasillado como un salvador del country roots, el músico de Kentucky se encerró en los estudios Blackbird de Nashville con su banda de gira —los legendarios músicos de sesión que lo acompañaban desde hacía años— y, en lugar de seguir la fórmula que lo había hecho famoso, se entregó por completo a una visión que combinaba el rock psicodélico de los setenta con la agresividad del hard rock y la experimentación electrónica. La grabación fue casi un acto de catarsis: Simpson grabó las guitarras una y otra vez hasta lograr un sonido saturado y monumental, mientras que el baterista Miles Miller y el bajista Chuck Bartels construían una base rítmica que oscilaba entre el groove funk y la furia punk. El álbum nació de una crisis creativa y de la necesidad de probarse a sí mismo que podía hacer algo completamente distinto, sin importar lo que pensaran los puristas de Nashville. Las sesiones fueron intensas pero breves, con Simpson tomando el control total de la producción, y el resultado fue un disco que no se parecía a nada de lo que había hecho antes, ni a nada de lo que se esperaba de él.

Sonoramente, 'Sound & Fury' es una bestia rugiente que combina riffs de guitarra distorsionados al estilo de Black Sabbath con sintetizadores analógicos que evocan a Giorgio Moroder, todo envuelto en una producción que suena tanto a garaje sucio como a arena de estadio. Canciones como 'Sing Along' abren el disco con un muro de guitarras que recuerdan a Queens of the Stone Age, mientras que 'A Good Look' despliega un groove funky y amenazante que es puro Muscle Shoals encontrado con Detroit. La balada 'All Said and Done' es el único respiro, con su melodía country filtrada a través de un pedal de wah-wah, y 'Mercury in Retrograde' se convierte en un himno de rock sureño que parece salido de una pesadilla psicodélica. El álbum no cuenta con colaboraciones vocales externas, pero sí con la participación estelar del guitarrista Laur Joamets, quien aporta capas de textura con su pedal steel tratado electrónicamente. Lo que hace especial a este disco es su absoluta falta de concesiones: Simpson no está tratando de complacer a nadie, sino de canalizar una furia y una desilusión que se sienten reales, y cada canción es un manifiesto de libertad artística que desafía las etiquetas de género.

El impacto cultural de 'Sound & Fury' fue inmediato y polarizante: la crítica lo recibió con confusión y admiración a partes iguales, mientras que muchos fans del country tradicional sintieron que Simpson los había abandonado. Pero el álbum encontró su verdadera audiencia entre los amantes del rock alternativo y los curiosos que buscaban algo más allá de las fronteras del género. Su lanzamiento simultáneo como película animada en Netflix —un extravagante film postapocalíptico dirigido por Simpson y el cineasta Jaxon Burson— elevó el disco a la categoría de obra multimedia, y canciones como 'Remember to Breathe' se convirtieron en himnos para una generación que buscaba autenticidad en medio de la saturación digital. En la historia de la música americana, este álbum marca un punto de inflexión: demostró que un artista de country podía abrazar el ruido y la distorsión sin perder su alma, y allanó el camino para que otros músicos como Tyler Childers o Jason Isbell experimentaran con sonidos más agresivos. 'Sound & Fury' sigue siendo un disco maldito y venerado, un testimonio de que el verdadero arte no se preocupa por las etiquetas, sino por la honestidad brutal de quien lo crea.

Gravado emGrabado a mediados de 2019 en los históricos estudios Blackbird de Nashville, Tennessee, en un período de intensa reinvención para Sturgill Simpson, quien buscaba romper con las convenciones del country tradicional que lo había consagrado.
ProduçãoSturgill Simpson
GravadoraElektra Records / Thirty Tigers