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Álbum de estudio

Super Nova

Wayne Shorter
📅 1969🎙 Grabado en 1969 en los estudios A&R de Nueva York y en los estudios Capitol de Hollywood, en un momento en que Wayne Shorter, recién salido de su etapa en el segundo gran quinteto de Miles Davis, buscaba expandir los límites del jazz hacia territorios más psicodélicos y cósmicos.🎛 Wayne Shorter
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Para 1969, Wayne Shorter ya era una figura central en la vanguardia del jazz moderno, pero su espíritu inquieto lo empujaba más allá de las estructuras del hard bop y el post-bop que había perfeccionado junto a Miles Davis. Tras grabar clásicos como 'Nefertiti' y 'The Sorcerer', Shorter sintió la necesidad de romper con lo predecible y sumergirse en un sonido más libre, texturizado y casi ritualístico. Así nació 'Super Nova', un álbum que refleja su fascinación por la energía psicodélica de finales de los sesenta, el misticismo y la exploración sónica sin red de seguridad. Las sesiones se llevaron a cabo en dos ciudades emblemáticas: Nueva York y Los Ángeles, con un plantel de músicos que combinaba colegas de confianza con figuras del rock y la experimentación. En el estudio, Shorter dirigió a un grupo que incluía al baterista y percusionista brasileño Airto Moreira, al pianista y tecladista Chick Corea, al bajista Miroslav Vitouš y al guitarrista de rock experimental Sonny Sharrock, entre otros. El ambiente era de total libertad creativa, donde las tomas se alargaban y las estructuras se derrumbaban para dar paso a improvisaciones que rozaban lo chamánico, y Shorter, con su saxo tenor y soprano, flotaba sobre todo ello como un guía espiritual.

El sonido de 'Super Nova' es un torbellino de texturas que desafía cualquier categorización sencilla: hay jazz, sí, pero también rock psicodélico, free jazz, músicas del mundo y una atmósfera de meditación cósmica. La canción que da título al álbum, 'Super Nova', es un viaje hipnótico de más de doce minutos donde la percusión de Airto Moreira crea un tapiz selvático mientras el saxo de Shorter gime, aúlla y canta como un ser de otro planeta. Otra pieza fundamental es 'Water Babies', una composición que Shorter había escrito originalmente para Miles Davis y que aquí adquiere una densidad onírica gracias al piano eléctrico de Chick Corea y la guitarra distorsionada de Sonny Sharrock. La presencia de Sharrock, un outsider del free jazz que luego sería figura clave del noise rock, le da al álbum una crudeza eléctrica que lo diferencia de todo lo que Shorter había hecho antes. Además, el disco incluye 'Dindi', un standard brasileño de Antonio Carlos Jobim que Shorter transforma en una balada flotante y desgarrada, mostrando su capacidad para encontrar belleza en la disonancia. Lo que hace especial a 'Super Nova' es precisamente esa sensación de riesgo constante: cada tema parece a punto de desintegrarse, pero Shorter mantiene el control con una sabiduría melódica que solo un maestro podía poseer.

'Super Nova' llegó en un momento de ebullición cultural, cuando el jazz dejaba de ser una música de clubes nocturnos para mirar hacia el rock, el funk y las músicas del mundo, y Shorter fue uno de los pioneros de esa fusión sin perder su identidad. Aunque en su momento no fue un éxito comercial masivo, el álbum se convirtió en una obra de culto para quienes buscaban un jazz que dialogara con la psicodelia y la espiritualidad de la época, influyendo a generaciones de músicos experimentales. Su legado es el de un puente entre el jazz acústico y las vanguardias eléctricas que dominarían los setenta, anticipando el sonido de Weather Report, la banda que Shorter cofundaría poco después con Joe Zawinul. Hoy, 'Super Nova' se escucha como un testimonio de la valentía artística de Shorter, un disco que no teme ser caótico, hermoso y extraño al mismo tiempo, y que sigue sonando radicalmente fresco más de cincuenta años después. Es una obra que nos recuerda que el verdadero genio no se conforma con repetir sus éxitos, sino que se lanza al vacío para crear algo que nadie había escuchado antes, y en ese sentido, sigue siendo una supernova que ilumina el firmamento del jazz.

Gravado emGrabado en 1969 en los estudios A&R de Nueva York y en los estudios Capitol de Hollywood, en un momento en que Wayne Shorter, recién salido de su etapa en el segundo gran quinteto de Miles Davis, buscaba expandir los límites del jazz hacia territorios más psicodélicos y cósmicos.
ProduçãoWayne Shorter
GravadoraBlue Note Records