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Álbum de estudio

Mosquito

Yeah Yeah Yeahs
📅 2013🎙 Grabado en 2012 entre los estudios DFA en Nueva York y el Sonic Ranch en Tornillo, Texas, con sesiones adicionales en Los Ángeles, en un momento en que la banda neoyorquina buscaba expandir su paleta sonora tras el éxito de 'It's Blitz!' y su incursión en la electrónica.🎛 Nick Launay, Dave Sitek y Yeah Yeah Yeahs
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Tras el aclamado 'It's Blitz!' de 2009, los Yeah Yeah Yeahs se tomaron un respiro para recargar energías, con Karen O lanzando su proyecto solista y el guitarrista Nick Zinner explorando colaboraciones diversas. En 2011, la banda se reunió en la remota frontera de Texas, en el Sonic Ranch, un estudio enclavado entre desiertos y el río Bravo, buscando escapar del bullicio neoyorquino para encontrar un sonido más crudo y orgánico. Allí, junto al productor Nick Launay (conocido por su trabajo con Nick Cave y los Talking Heads) y el propio Dave Sitek de TV on the Radio, grabaron la mayoría de las pistas en un ambiente de experimentación casi chamánica, rodeados de la naturaleza árida que inspiró el título del álbum. Las sesiones fueron intensas y extensas, con la banda probando texturas nuevas, desde guitarras distorsionadas hasta percusiones tribales, mientras Karen O canalizaba la maternidad y la ansiedad existencial en sus letras. El disco se completó con mezclas en Los Ángeles, donde el ingeniero Tom Elmhirst pulió un sonido que oscila entre lo sucio y lo etéreo, reflejando el caos creativo de una banda que nunca quiso repetirse.

Mosquito es un monstruo bicéfalo que abraza la cacofonía y la vulnerabilidad con una ferocidad casi punk, abriendo con 'Sacrilege', un himno gospel distorsionado donde Karen O clama como una predicadora apocalíptica respaldada por un coro de iglesia. Canciones como 'Mosquito' y 'Under the Earth' arrastran ritmos tambaleantes y guitarras zumbantes que evocan un ritual de insectos, mientras que 'Wedding Song' sorprende con una delicadeza acústica que revela la fragilidad vocal de la cantante. La colaboración con el productor de hip-hop Dr. Luke en 'Despair' añade un brillo pop oscuro que choca con la crudeza de 'Slave', un tema donde la banda juega con loops y ecos como si fueran fantasmas en una fábrica abandonada. Musicalmente, el álbum es un collage de influencias que van desde el blues pantanoso hasta el noise rock, con la batería de Brian Chase golpeando como un corazón desbocado y el bajo de Zinner retorciéndose en líneas serpentinas. Lo que hace especial a Mosquito es su negativa a ser domesticado: es un disco que suda, pica y se retuerce, celebrando la imperfección y la visceralidad en una era donde el indie rock se volvía cada vez más pulido.

Aunque en su momento la crítica recibió a Mosquito con opiniones divididas —algunos lo llamaron un tropiezo errático frente a la cohesión de 'Fever to Tell'—, el tiempo ha revelado su genio incómodo como un precursor del retorno al sonido sucio y experimental que dominaría la década. El álbum se convirtió en un fetiche para los coleccionistas, con su portada de un mosquito gigante diseñada por la artista Beatrix B., y su tema 'Sacrilege' se ganó un lugar en las listas de canciones más transgresoras del año gracias a su video clip con cámara invertida. En el contexto de la música americana, Mosquito representa el momento en que el garage rock de los 2000 mutó hacia una madurez incómoda, donde bandas como los Yeah Yeah Yeahs se atrevieron a desafiar las expectativas de su propia audiencia. Su legado es el de un disco que no pide perdón por ser extraño, que abraza lo grotesco y lo sublime en igual medida, y que hoy se reivindica como una obra de culto que inspiró a una nueva generación de músicos a buscar la verdad en el caos. Porque al final, Mosquito no es solo un álbum: es la prueba de que incluso los insectos más molestos pueden crear una sinfonía inolvidable.

Gravado emGrabado en 2012 entre los estudios DFA en Nueva York y el Sonic Ranch en Tornillo, Texas, con sesiones adicionales en Los Ángeles, en un momento en que la banda neoyorquina buscaba expandir su paleta sonora tras el éxito de 'It's Blitz!' y su incursión en la electrónica.
ProduçãoNick Launay, Dave Sitek y Yeah Yeah Yeahs
GravadoraInterscope Records